jueves, 9 de agosto de 2012



caballitos

me despierto y veo por la ventana tres caballos y un agujero celeste en el cielo por donde pasa la luz del sol 

que inevitablemente me hace pensar en el tan esperado encuentro 

en la bienvenida incógnita y misteriosa que te habrá dado el lugar donde tu alma se diluye luego de la vida.